lunes, 17 de enero de 2011

El fenómeno de los nombres nacos

¿Qué pasará por la mente de esos padres al momento de elegir un nombre para sus hijos? ¿O se quieren ver muy finos, muy cultos, muy orgullosos de su raíces, muy internacionales, muy devotos o muy soberbios? porque terminan dándole en la madre a sus hijos con nombres que no va acorde con su entorno, a su cultura, ni mucho menos a su aspecto físico.

En mis tiempos de niña estuvieron de moda nombres como Fernanda o María Fernanda,  Yesenia (por la telenovela), Viridiana, Citlálic, Nayeli, Berenice, Vanessa, Claudia, Erik, Juan Pablo, Edgar, Flavio, Yolanda, Enrique, Erika, Jessica, Ivonne, Lucila, Marisela, Rocío, Gabriela, Araceli, entre otros, que dentro de lo razonable, son buenos nombres. Pero de repente se  vino una ola de caprichos por parte de los padres, que queriéndole dar una identidad a su hijo cometieron las peores aberraciones al ponerles nombres como el que le  pusieron a un amigo, que se llama Patroclo, sí, Patroclo. Entiendo la afición de su madre por los personajes de la mitología griega, entiendo también que el significado pudo ser de gran valor para ella, pero ¡caray!, con ese nombre lo único que se obtuvo fue un niño introvertido, víctima de las burlas y la eterna expresión dada por aquellas personas que al decirles su nombre exclamaban "¡¿cómo?! ... Pa... ¿qué?, ¿Patroclo?... órale ¿y eso qué significa?" ¡uff! Imagínense a un niño teniendo que repetir una y otra vez su nombre y aguantar la burla o el gesto desagradable del que escuchaba su nombre, ¡no mamen! Yo tengo un vivo ejemplo cercano con mi hermana, a la que mi madre le puso Ludmila, a mí se me hace de lo más normal, porque yo he convivido siempre con ella y no le encuentro el lado feo al nombre, incluso me gusta. Pero  creo que mi madre cometió el mismo error que la madre de Patroclo, que dada su admiración por la atleta de gimnasia rumana y por lo novedoso del nombre y su originalidad, lo eligió así. Pero no pensó que mi hermana iba a ser una mujer tímida, de pocas palabras a la que le iba chocar tener que repetir su nombre varias veces, antes de que se lo aprendieran los demás. Todavía recuerdo que mi hermana, comenzó un día a decir que se llamaba Yuliana, que bueno, tampoco era un nombre muy agraciado, al menos para mí, pero a ella le gustaba. Mi madre, ferviente lectora y amante del cine, tomó de la película, escrita y dirigida por Ingmar Berman "Fanny y Alexander", el nombre de mi hermana menor Fanny, ella, creo que no tiene mayores problemas con su nombre, aunque algunos consideran, que su nombre real es Estefanía y solo tiene que aclarar, que no se llama así, que su nombre real es así, Fanny. Yo tuve suerte, me llamo Elizabeth y me encanta mi nombre.

Pero en esta ocasión quiero referirme a lo que llaman el "Fenómeno de los nombres nacos", que son nacos, no porque el nombre en sí lo sea, si no porque el nombre no mantiene una armonía con la persona que lo lleva. Pienso que un naco, es una persona que aparenta ser lo que no es para encajar en cierto círculo social al que no pertenece, pero dada su ignorancia, termina evidenciando aún más su verdadera identidad.  Seguramente la globalización, el internet o los demás medios de comunicación tienen mucho que ver con estas decisiones. No sé que tan consciente o inconscientemente los padres se están dejando llevar por un falso clasismo o racismo para decidirse por nombres como Kevin, Bryan o Brayan, Brandon, Giovanni, Montserrat o Monserrat, Ashley, Alexis, Marlon, Axel, Jennifer, Mitzy, Christian seguidos de un Pérez Martínez o un Bryan Francisco López Cerritos.
 Este fenómeno se ha extendido como una plaga de muy mal gusto, porque lejos de ver esto como discriminante, creo que debe de existir cierta coherencia al darle un nombre a un hijo. Resulta un albur conocer a un niño morenito, pelos tiesos y cenizo que se llame William, no porque no merezca tener ese nombre o cualquier otro, sino porque en el afán de esconder eso que le avergüenza a su progenitor, su realidad inferior, saca a relucir torpemente ese repudio que se tiene a sí mismo de sus orígenes. Un nombre naco para mí, es el resultado de la ignorancia y los complejos de inferioridad que está padeciendo hoy en día el mexicano. Y todavía más naco, es un nombre extranjero mal escrito, que refleja no solo la ignorancia de los padres, si no también la de los empleados del registro civil.  Tengo una prima que se llama Claudia Vaanesa, sí con dos "as", porque la bruta del registro civil, no supo como escribir bien el nombre, pero la bruta de mi tía no hizo nada en el momento para exigir que corrigieran ese garrafal error.

En países como Perú, Colombia, República Dominicana, Venezuela y Puerto Rico se ve más este fenómeno de los nombres mal escritos, sobre todo tratándose de nombres de origen inglés. Nombres como Yony, Yon, Yonatan, ¡Maiquel!, Yenifer, Acsel o Yaquelin. Y así la deformación de cuanto nombre de origen inglés exista, lo escriben como se pronuncia en español. Y no necesitamos irnos tan lejos para no recordar a esa pobre veracruzana que le pusieron Leydi Diana y que anda volando por todos los sitios de internet su credencial de elector. Por cierto ¿qué significado tiene el nombre de Esmeris? Tuve una amiguita por correo postal que se llamaba así.

Otro apartado del fenómeno de los nombres nacos, es ponerle a sus hijos, los nombres de esas “celebridades” de la televisión o del cine, que yo supongo lo hacen con el afán de sentirse importantes, modernos e incluso cultos, claro, cultos a  la medida de sus conocimientos. Cómo se puso de moda ponerle a los niños Gael, Jair y Yuridia. Cuando nació el nieto de la señora con quien voy a comer al mercado le pregunté que qué nombre le habían puesto a su nieto y me respondió "Yabir" y yo le pregunté confundida "¿Yabir doña Anita?", "un nombre de esos de los que cantan en  La Academia" -me respondió - "Ah! Jair" –le dije- Y todavía me comentó "Pues a mí no me gusta mucho, no sé ni lo que quiere decir, pero pues canta bonito el muchacho"... No pues sí. Y seguramente lo escriben como Yair. También se vino una ola de niños Pavel, que en lo personal me gusta el nombre, derivado de la forma rusa de Pablo. Pero no, ese nombre se hizo popular por el futbolista Pavel –naco- Pardo.

Mi familia no queda exenta de este fenómeno, y me imagino que en cualquier familia habrá un primo, nieto o sobrino con el cual se quisieron poner exquisitos.  En mi familia hay una Dana Paola (por aquella actriz infantil), una Camila (que ahora está de moda, porque en otro tiempo, era feo) y si conocieran a la tal Camila…, una Naomi, una Mitzy, un Brandon y una Montserrat. Y para completar el cuadro naco, por supuesto que al referirse a ellas, les dicen “la Monse”, “la Dana” y “La Mitzy”.

En lo personal, me caga escuchar cuando le pregunto a un conocido “¿y cómo se llama tu hijo?” y me respondan con un Brandon Giovanni o un Montserrat. ¡Hazme el chingado favor!

Me queda claro que no ha de ser nada sencillo elegir el nombre para un hijo, sobretodo cuando se tiene la intención de brindarle lo mejor a su vástago, comenzando por supuesto con un nombre original. Pero en ese proceso de darle lo mejor, creo que a veces terminan o siendo demasiado soberbios o demasiado estúpidos.  Las buenas intenciones de hacer de su hijo único, terminan haciéndolo uno más del montón.

Si bien, ya se presentó una iniciativa de ley, que pretende modificar el artículo 66 del Código Civil para los casos en que se considere un nombre ofensivo, raro o producto de burlas ya sea por la combinación con los apellidos o los diminutivos que éste pudiera tener. Llevar el caso ante un juez y que éste sea quien aliente a los padres a desistir del nombre, más no obligarlos, ya que finalmente serán los padres quienes tomarán la decisión. El caso de nombres nacos, no entra en esta legislación, porque un Marlon o un Christian, no son nombres ofensivos, esto es un tema que va más allá de la ofensa, es un tema de identidad y curiosamente se da más en comunidades indígenas, en ciudades fronterizas marginadas y en general en comunidades donde la pobreza y la falta de educación son altas y que la televisión es el único medio de referencia al alcance. A pesar del falso esfuerzo por reflejar que somos un país trabajador, luchador, siempre dispuesto a levantarse de los infortunios, que son muchos, y a pesar del ánimo por ganar y triunfar en todo – no se diga en el futbol-  y superarnos, terminamos siempre perdiendo. Incluso es costumbre decir que nos sentimos orgullosos de nuestras raíces indígenas, pero en la vida cotidiana todo lo que tenga que ver con estos rasgos es sinónimo de subordinación y rechazo. El concepto indígena hace alusión al menosprecio y la ignorancia. Somos un país hipócrita, que por un lado se dice orgulloso del pasado étnico, pero que por el otro lado lo rechaza por considerarlo falto de progreso.

Al mexicano le hace falta aceptar lo que es, resultado de sus propias acciones o no acciones y dejar de imitar a otros. Dejar de disfrazar esa falta de identidad con nombres que no les corresponden para no ser solo una mediocre imitación.


Curiosidades:

-Cuando trabajé en un laboratorio de fotografía, tomé la orden de un revelado de diapositivas a una mujer que se llamaba Digna Vírgen.

-Mi vecina de la infancia se llama Adriana Martina Brisa Marina Preciado Frías. Por cierto era idéntica a Lucerito o Lucero, la actriz y cantante.

-Mi hermana tuvo un compañero en la preparatoria que se llama Filadelfo. Por cierto en un intercambio de regalos a él le tocó regalarle a mi hermana y le dio un perro de plástico bien feo que obviamente no valía lo acordado para el regalo y mi hermana le puso Filadelfo al perro.

-En mi adolescencia tuve amistades por correo postal con nombres como Pura Jocelyn y Esmeris Sánchez Garcés (¡Ah! Me acordé del nombre completo).

-Una compañera de la universidad me comentó que su vecino intentó ponerle Dark a su hija.

-Cuando hice mi servicio social de la preparatoria me estaba burlando con la encargada de la Biblioteca de los nombres feos y yo dije “¿pero te imaginas que te llamaras Sandalio?” y otra chica que trabajaba con nosotras respondió “así se llama mi papá”.

-Una compañera de un diplomado se llamaba Faviola con “v”, por un error en el registro civil.

-El hermano de un amigo de mi hermana mayor se llama Cuitláhuac Job, ¿qué pinche combinación de culturas es esa?

-Una prima recién tuvo su hijo y por satisfacer el orgullo de la familia del padre de su hijo le puso Emigdio, como el abuelo y el bisabuelo. Le dicen “Emi”.

-En la familia de un ex novio, hay un niño que se llama Luis Donaldo, en honor a Luis Donaldo Colosio, que fue asesinado en el mes en que nació el niño. ¡Naquísimo! Y más por hacerle honor a un priísta mafioso.

-Una amiga de mi esposo que se llama Dolores a la que obviamente le dicen Lola en una plática en un bar dijo “¿por qué todas las que se llaman Lolas son bien putas?” y sí…

4 comentarios:

  1. Curioso, yo tengo un post por ahí que habla sobre los distintos tipos de nombres y hace como 3 días estaba pensando en darle una retocada y publicarlo de nuevo. A mí me decepciona mucho conocer gente con nombres extranjeros mal escritos. Conozco un Morise (en vez de Maurice ¬¬ lo encuentras en mi Facebook jaja), un Vincen y tuve varias compañeritas Yesica en la primaria y secundaria. También tuve una compañera Ibbethe y un tiempo en mi celular tuve a varios Jonathanes y Jonatanes y Johnathanes ... En Brasil abundan los nombres nacos porque, además, ellos acostumbran y pueden poner como nombres o apellidos lo que quieran y no necesariamente coinciden con el de los padres... Me platicaron de una persona a la que le pusieron Primeiro Segundo Terceiro Quarto y abundan los Wagners, Jackes y Rayams... Por cierto hasta 2007 (si no mal recuerdo) el alfabeto portugués no consideraba como propias a las letras K,Y y W, por lo que recomendaban a los padres en los registros civiles que no pusieran nombres que las llevaran porque luego cuando los niños aprendían el alfabeto en la escuela no encontraban la letra de su nombre.

    Creo que generacionalmente se dan como "booms", creo que a ti te tocó el boom Vanessa y Alan... A mí me tocó el de las Denisses, Jonathanes, Jennifers y Edgares.

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  2. Nota para padres que van a bautizar a un hijo:
    si le ponen Ivan Giovanni ( ¿yobani?,geovany?) en castellano se llamará Juan Juan.
    Centroamerica y el caribe son el paraiso de esos nombres que llamas nacos, Liz. desde mediados del siglo XX abundaron los Walters, Wilburs, Byrons y Melvin s; Yucatán y Tabasco! aqui por el anticlericalismo post-cristero se pusieron de moda los nombres greco-romanos y asi encontramos Píndaros, Demóstenes y Agripinas por esos tropicales lares; Los nombres anglos mal escritos: conoci a una nicaraguense llamada Dayana ( ¿por que no Diana?) Aylín se escribe (a ver si me acuerdo:)Eileen y se traduce Ileana, vé una revista de busqueda de amistad y encontrarás una avalancha de fogosas cubanas de nombres Yunisleidis, Yurisleydis y otros realmente inverosímiles, como el puertorriqueño Usmail, coyo padre leyó el nombre en un paquete postal (U.S. Mail) Asi que no hay que quejarnos si todos tenemos algún sobrino Emiliano (por Zapata), Ernesto (Ché Guevara)o Marcos, o Frida ,que como Ludmila son nombres muy bonitos. Se ha abusado de los Diegos, Santiagos y Sebastianes, pero al menos son nombres en español, No tardarán en llegar los Evos, Lulas, Néstores o Andrés Manueles, como antes hubo Masiosares o Zoyla Libertad (verídico, o que tal el-trístemente- célebre Juarez Lincon Velázquez) De mi Hijo José Melquiades no diré algo , tiene 14 y hasta donde sé nadie se ha burlado de su nombre, que a mi me parece bien combinado y potente , aunque sus tias le digan Melqui...

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  3. Nota para padres que van a bautizar a un hijo:
    si le ponen Ivan Giovanni ( ¿yobani?,geovany?) en castellano se llamará Juan Juan.
    Centroamerica y el caribe son el paraiso de esos nombres que llamas nacos, Liz. desde mediados del siglo XX abundaron los Walters, Wilburs, Byrons y Melvin s; Yucatán y Tabasco! aqui por el anticlericalismo post-cristero se pusieron de moda los nombres greco-romanos y asi encontramos Píndaros, Demóstenes y Agripinas por esos tropicales lares; Los nombres anglos mal escritos: conoci a una nicaraguense llamada Dayana ( ¿por que no Diana?) Aylín se escribe (a ver si me acuerdo:)Eileen y se traduce Ileana, vé una revista de busqueda de amistad y encontrarás una avalancha de fogosas cubanas de nombres Yunisleidis, Yurisleydis y otros realmente inverosímiles, como el puertorriqueño Usmail, coyo padre leyó el nombre en un paquete postal (U.S. Mail) Asi que no hay que quejarnos si todos tenemos algún sobrino Emiliano (por Zapata), Ernesto (Ché Guevara)o Marcos, o Frida ,que como Ludmila son nombres muy bonitos. Se ha abusado de los Diegos, Santiagos y Sebastianes, pero al menos son nombres en español, No tardarán en llegar los Evos, Lulas, Néstores o Andrés Manueles, como antes hubo Masiosares o Zoyla Libertad (verídico, o que tal el-trístemente- célebre Juarez Lincon Velázquez) De mi Hijo José Melquiades no diré algo , tiene 14 y hasta donde sé nadie se ha burlado de su nombre, que a mi me parece bien combinado y potente , aunque sus tias le digan Melqui...

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  4. Conocí un Only Day Brawn Pérez Juárez. Verídico. Era albañil en una obra en Veracruz.

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